Si ya tenés varias décadas en el mercado laboral, es probable que en algún momento te hayas mirado al espejo y pensado: "Esto avanza demasiado rápido. Que se encarguen los pibes de 20, que nacieron con un celular en la mano." Es una excusa cómoda. Y es el mito más peligroso que podés creerte hoy. Pensar que "ya es tarde" es firmar tu propio certificado de obsolescencia. Y te lo digo desde adentro: para adoptar nuevas tecnologías no hace falta haber nacido en el año 2000. Hace falta, simplemente, tener ganas de no quedarse afuera. La mentira de la curva de aprendizaje Nos convencieron de que aprender tecnología de grandes es como intentar aprender ruso en una semana. Falso. Esa lógica aplicaba cuando para usar un sistema tenías que memorizar comandos imposibles, entender de hardware a fondo o escribir código en una pantalla negra. Pero el juego cambió radicalmente. Hoy, la inteligencia artificial no te pide que hables en "lenguaje máquina": te pide qu...